AÚN LO RECUERDO
Llegaste a mi vida en el estío.
Aún lo recuerdo.
Una tarde calurosa
y un museo en nuestro encuentro.
Animosa, relajada, solidaria…
Aún lo recuerdo.
Junto a ti
sellé el final de una etapa
y el comienzo de un ensueño.
Aún lo recuerdo
Indulgente me tendiste una mano,
Y, cordial me empapaste en tu acento,
con el sosiego infinito
que movía todos tus gestos.
Compartimos
Inquietudes de añoranza
de cultura de los hijos
y de un amor en jirones
ya muerto pero aún vivo.
Aún lo recuerdo
Tienes nombre,
Mari Carmen,
“viña de Dios elegida”
Dulce… independiente…
fuerte… comunicativa.
Tienes nombre,
Mari Carmen.
Nombre de amiga elegida,
nombre que hiere emociones,
gruta de tesón cautiva;
manantial de ilusiones
con sonrisa dolorida.
Aún lo recuerdo
El cielo se tiñó gris,
y a las cinco de la tarde
se apagó todo el empuje
que corría por tu sangre.
Gigantescos segundos cincelaron
tu mirada en busca de lo eterno,
como efigie consumida
en lo inane,
en la oquedad de tu cuerpo.
Aún lo recuerdo
Un día cuatro de febrero
a las cinco de la tarde,
el cielo se tiñó gris
y el silencio se hizo grande.
Sólo hablaron los recuerdos
con eco de tu talante.
Parte de mi se extinguió,
como se extingue la tarde,
como expira una ilusión
cansada de su bagaje.
Hoy sólo peino recuerdos,
recuerdos de ti… entrañables.
martes, 24 de febrero de 2009
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