Añoro Alicante si me ausento
y a Riópar si no está junto a mí.
Son latidos uniformes que me envuelven
y cautivan su afable seducir.
He llegado a Alicante hace unas horas
a vestirme con ropas de su mar;
he dejado a Riópar compungida
y a mi madre apenada en su verdad;
ambas con sombra malherida,
esperando mi vuelta a su altar.
Yo también os añoro
martes, 24 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario