
domingo, 4 de octubre de 2009
martes, 24 de febrero de 2009
POR QUÉ HE DE VIVIR SIN QUERELLARME
¿POR QUÉ HE DE VIVIR SIN QUERELLARME?
Si ya no hay sosiego en esta tierra,
Si no encuentro la paz que me acompañe,
Si todo está perdido entre tinieblas,
¿por qué he de vivir sin querellarme?
Si todo mi camino se ha borrado,
Si ya no encuentro el halo que me salve,
Si nada hay de ingente ni de arcano,
¿por qué he de vivir sin querellarme?
Si todo lo que encuentro se me pierde,
Si todo lo que busco no lo encuentro,
Si todo lo que soy se me enajena,
¿por qué he de vivir sin querellarme?
Si ya no sé quien soy ni lo que siento,
Si ya no sé qué soy ni qué pretendo,
Si ya lo que sentía no lo siento,
¿por qué he de vivir sin querellarme?
Si ahora lo que siento no lo entiendo,
Y cuando lo comprendo él no lo siente,
Si ya todo ha cambiado entre la gente,
¿por qué he de vivir sin querellarme?
Si ya vivo muriendo en mi tormenta,
Y cuando vivo muerta, porque vivo,
Si yo el vivir muerta no he pedido
¿por qué he de vivir sin querellarme?
Si ya no hay sosiego en esta tierra,
Si no encuentro la paz que me acompañe,
Si todo está perdido entre tinieblas,
¿por qué he de vivir sin querellarme?
Si todo mi camino se ha borrado,
Si ya no encuentro el halo que me salve,
Si nada hay de ingente ni de arcano,
¿por qué he de vivir sin querellarme?
Si todo lo que encuentro se me pierde,
Si todo lo que busco no lo encuentro,
Si todo lo que soy se me enajena,
¿por qué he de vivir sin querellarme?
Si ya no sé quien soy ni lo que siento,
Si ya no sé qué soy ni qué pretendo,
Si ya lo que sentía no lo siento,
¿por qué he de vivir sin querellarme?
Si ahora lo que siento no lo entiendo,
Y cuando lo comprendo él no lo siente,
Si ya todo ha cambiado entre la gente,
¿por qué he de vivir sin querellarme?
Si ya vivo muriendo en mi tormenta,
Y cuando vivo muerta, porque vivo,
Si yo el vivir muerta no he pedido
¿por qué he de vivir sin querellarme?
CAE LA TARDE
CAE LA TARDE
Cae la tarde.
Nubes grises cubren el cielo,
desdibujando el horizonte,
con risa calladas,
con vientos del norte.
Traen agua,
humores malignos para tierra ácida,
para mar serena colmada de lágrimas,
para nao sin puerto,
para arena sin playa.
Otra vez lluvia,
realidad infinita de un día de otoño,
en el que las hojas se rinden sin rencor ni decoro;
no tienen tiempo
a que llegue el invierno
y vaciar sus cenizas al lodo.
Un pájaro clama
una mañana despierta, sin bruma ni espuma,
sin rayos ni céfiro,
sin truenos siniestros,
de temor desnuda.
Cae la tarde.
Nubes grises cubren el cielo,
desdibujando el horizonte,
con risa calladas,
con vientos del norte.
Traen agua,
humores malignos para tierra ácida,
para mar serena colmada de lágrimas,
para nao sin puerto,
para arena sin playa.
Otra vez lluvia,
realidad infinita de un día de otoño,
en el que las hojas se rinden sin rencor ni decoro;
no tienen tiempo
a que llegue el invierno
y vaciar sus cenizas al lodo.
Un pájaro clama
una mañana despierta, sin bruma ni espuma,
sin rayos ni céfiro,
sin truenos siniestros,
de temor desnuda.
ROMANCE A MIS COMPAÑEROS
Romance a mis compañeros del aula de los miércoles
“Haz lo necesario para lograr tu más ardiente deseo, y acabarás lográndolo” Ludwig van Beethoven
tejer palabras
Queremos los compañeros
darle vida a un papel
y que voltee incesante
su elegancia en un dosel.
Adiestrarnos anhelamos
en el arte de tejer
vocablos armonizados
con osadía e interés.
Emprenderemos unidos,
para suscitar placer,
algún animoso gesto,
con denuedo y sin desdén.
Asiremos la paciencia,
previamente con lealtad,
con suavidad y esmero,
como pluma en un cristal.
No es necesaria la rima,
ni hemos por qué contar
palabras sin sentimientos,
ni falacia al despertar.
Mas poesía es belleza,
plasticidad sin mesura,
y algunas acotaciones
nos allanarán las dudas:
Pausas y acentos estables,
en desfile militar,
armonía son grandiosa
recostada en un compás,
bailando una melodía
de dulce tonalidad.
De distintos universos
mezclaremos las enseñas,
asombro o admiración
en metáfora halagüeña,
señalará su incisión
la hábil grandilocuencia.
El germen del embeleso
habita en de la extrañeza,
que provocan unos signos
seduciendo a las estrellas,
trazados en líneas de oro,
trazados con mano diestra.
Morfología y movimiento,
subidos a un pentagrama,
quimeras son del ensueño,
emociones que se escapan;
suspiros que dictan a otros
la elocuencia ilustrada.
Y aquí termina la historia,
la terapia en mi empeño,
que aprendamos todos juntos
a trazar un digno verso.
Sin laxitud ni pereza
pongámonos a forjar
ese puzzle de inquietudes
que imploran corporeidad.
Conchi. 10 de diciembre de 2008
“Haz lo necesario para lograr tu más ardiente deseo, y acabarás lográndolo” Ludwig van Beethoven
tejer palabras
Queremos los compañeros
darle vida a un papel
y que voltee incesante
su elegancia en un dosel.
Adiestrarnos anhelamos
en el arte de tejer
vocablos armonizados
con osadía e interés.
Emprenderemos unidos,
para suscitar placer,
algún animoso gesto,
con denuedo y sin desdén.
Asiremos la paciencia,
previamente con lealtad,
con suavidad y esmero,
como pluma en un cristal.
No es necesaria la rima,
ni hemos por qué contar
palabras sin sentimientos,
ni falacia al despertar.
Mas poesía es belleza,
plasticidad sin mesura,
y algunas acotaciones
nos allanarán las dudas:
Pausas y acentos estables,
en desfile militar,
armonía son grandiosa
recostada en un compás,
bailando una melodía
de dulce tonalidad.
De distintos universos
mezclaremos las enseñas,
asombro o admiración
en metáfora halagüeña,
señalará su incisión
la hábil grandilocuencia.
El germen del embeleso
habita en de la extrañeza,
que provocan unos signos
seduciendo a las estrellas,
trazados en líneas de oro,
trazados con mano diestra.
Morfología y movimiento,
subidos a un pentagrama,
quimeras son del ensueño,
emociones que se escapan;
suspiros que dictan a otros
la elocuencia ilustrada.
Y aquí termina la historia,
la terapia en mi empeño,
que aprendamos todos juntos
a trazar un digno verso.
Sin laxitud ni pereza
pongámonos a forjar
ese puzzle de inquietudes
que imploran corporeidad.
Conchi. 10 de diciembre de 2008
REMEMBRANZA
REMEMBRANZA
“Muchas pequeñas derrota conducen a la gran victoria” Chuang tzu
Recorro hoy tu bagaje de hito en hito
ungiendo con tu sangre mi recuerdo;
episodios que palpitan
y acompañan tu cortejo.
Con exiguo equipaje has viajado
abnegada, surcando un mar sin puerto;
mujer hecha de escarcha,
ataviada en desaliento.
El espacio y el tiempo se han unido
en clepsidra buscando en ti lo eterno,
en esa guerra constante,
que fluye con tu alzamiento.
Has grabado el silencio de tu ausencia
con el eco indolente de tu acento,
en esta sociedad novel
que memora tu recuerdo.
Tu figura se corona lentamente,
salida de las sombras de tu esfuerzo;
vinculadas a tu empuje,
a tu lucha, a tu acervo.
Has logrado, mujer neoyorquina,
moldear las conciencias de acero;
hoy vestimos tu color
y alzamos tu camafeo.
“Muchas pequeñas derrota conducen a la gran victoria” Chuang tzu
Recorro hoy tu bagaje de hito en hito
ungiendo con tu sangre mi recuerdo;
episodios que palpitan
y acompañan tu cortejo.
Con exiguo equipaje has viajado
abnegada, surcando un mar sin puerto;
mujer hecha de escarcha,
ataviada en desaliento.
El espacio y el tiempo se han unido
en clepsidra buscando en ti lo eterno,
en esa guerra constante,
que fluye con tu alzamiento.
Has grabado el silencio de tu ausencia
con el eco indolente de tu acento,
en esta sociedad novel
que memora tu recuerdo.
Tu figura se corona lentamente,
salida de las sombras de tu esfuerzo;
vinculadas a tu empuje,
a tu lucha, a tu acervo.
Has logrado, mujer neoyorquina,
moldear las conciencias de acero;
hoy vestimos tu color
y alzamos tu camafeo.
VOZ DE MUJER
VOZ DE MUJER
“Puede juzgarse el grado de civilización de un pueblo por la posición social de la mujer”. Emilio Sarmiento
Voz de mujer,
anónima muchas veces.
Te alzas en los confines
en demanda subyugada al origen
en sórdida diferencia
que mora en la incongruencia
de una equidad natural.
Voz de mujer,
sin receso en la batalla.
Tu vehemencia,
cortada a dentelladas,
surge entre los rincones
con el alma hecha jirones
de una lucha ancestral.
¿Cuántas veces has callado
e incluso aceptado
esa infame esclavitud?
¿Cuántas te has preguntado,
con sabor acibarado,
esa insólita actitud?
Voz de mujer,
mujer de semblante lila,
artífice de la historia
turbulenta que tú firmas.
Tu idiosincrasia gravita
desde vértices diversos,
siempre con el mismo fin,
siempre con los mismos gestos;
siempre con el objetivo
de igualdad de los opuestos.
“Puede juzgarse el grado de civilización de un pueblo por la posición social de la mujer”. Emilio Sarmiento
Voz de mujer,
anónima muchas veces.
Te alzas en los confines
en demanda subyugada al origen
en sórdida diferencia
que mora en la incongruencia
de una equidad natural.
Voz de mujer,
sin receso en la batalla.
Tu vehemencia,
cortada a dentelladas,
surge entre los rincones
con el alma hecha jirones
de una lucha ancestral.
¿Cuántas veces has callado
e incluso aceptado
esa infame esclavitud?
¿Cuántas te has preguntado,
con sabor acibarado,
esa insólita actitud?
Voz de mujer,
mujer de semblante lila,
artífice de la historia
turbulenta que tú firmas.
Tu idiosincrasia gravita
desde vértices diversos,
siempre con el mismo fin,
siempre con los mismos gestos;
siempre con el objetivo
de igualdad de los opuestos.
LONTANANZA
LONTANANZA
Recostada mi alma en el silencio
de la aurora que vela tu mañana,
latiendo en los vaivenes de tu puerto,
sigiloso y callado en lontananza.
Despierto cada día entre tus brazos,
arrullando la paz de tu mirada,
henchida al calor de tu regazo,
serena, escuchando tus palabras.
Recostada mi alma en el silencio
de la aurora que vela tu mañana,
latiendo en los vaivenes de tu puerto,
sigiloso y callado en lontananza.
Despierto cada día entre tus brazos,
arrullando la paz de tu mirada,
henchida al calor de tu regazo,
serena, escuchando tus palabras.
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